Hace algunos días atrás producto de mi desocupación personal actual me encontraba leyendo tranquilamente en un parque un libro de Teodoro Petkoff titulado “Dos Izquierdas” cuando en medio de la lectura del primer capítulo y basado en ciertas ideas que él ahí expone nacieron las notas que dieron como resultado este artículo que les pienso ofrecer a continuación.
Hugo Rafael Chávez Frías Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela es (nos guste o no) el personaje más importante de Venezuela en los últimos 12 años, invitado de honor en la discusión diaria de los venezolanos, obsesión tanto de sus partidarios como opositores, figura más resaltante fuera de nuestras fronteras, payaso para algunos, soldado de la lucha antiimperialista para otros, Dios y demonio, el líder del país y del proceso político con mayores cambios de nuestra historia democrática. Él en 12 años ha amasado gracias a su gran popularidad la mayor concentración de poder de un presidente democrático en nuestro país y es al día de hoy el político más popular de Venezuela a pesar de su largo periodo presidencial y su delicado estado de salud.
Obviamente ante todo esto la pregunta obligada es ¿de dónde salió este personaje y como ha logrado todo este éxito político?
Como todos sabemos Chávez salió de un pueblito llamado Sabaneta en el Estado Barinas y fue uno de los líderes de los intentos de golpe de estado contra Carlos Andrés Pérez en el año 92 para luego ganar las elecciones presidenciales en el año 1998, 2001, 2006 y será (salvo algún contratiempo mayor de su salud) el candidato a vencer en las elecciones del 2012. Pero la intención de este artículo no es dar un descripción biográfica de sus éxitos políticos sino hacer una análisis personal, de él, del hombre, del líder.
Y ¡sí! El líder, es un líder, un líder de aquellos que les aseguro que mandaba a sus hermanitos de chiquito, que era director del salón de clases, del grupo del ejercito, en fin, líder donde fue y donde estará. Pero para ser presidente no solo se necesita ser un líder, sino muchas cosas más y el primer requisito para ello es… ¡querer serlo! y en eso Chávez siempre mostró disposición, desde la creación del movimiento MBR-200 hasta su lanzamiento como candidato presidencial para las elecciones del 98 siempre ha dejado clara sus intenciones, la silla presidencial.
Ahora, ¿cómo un líder con agallas logra llegar a la presidencia de un país tradicionalmente bipartidista e idear y dirigir un proyecto político de esta magnitud y con tal apoyo popular? Es aquí donde radica el genio político de Chávez y es que él no es solo un líder con ambición sino un gran líder; Chávez ha reunido en torno a él un cúmulo de elementos emocionales que difícilmente algún otro político logre acumular y los cuales me propongo a exponer a continuación:
El primer elemento es Bolívar, el padre de la patria, ese símbolo nacional de héroe por el que todos hinchamos el pecho y que nos enseñaron a querer desde el colegio, Chávez hace uso de esta imagen a diario como guía fundamental de su proceso político en una suerte de personificación.
El segundo elemento es el militar; Chávez es antes que socialista, antiimperialista o líder de la izquierda política de Venezuela es un militar y dentro de nuestro imaginario colectivo esto guarda cierto, o más bien, mucho agrado por los buenos “recuerdos” que hay de los regímenes militares en nuestro país, esta imagen del militar le envía a la población esa señal de mano dura y orden que tanto demandan los venezolanos.
El tercer elemento de Chávez es el carisma, este es para mí, junto con los otros dos que pienso presentar a continuación son los elementos angulares de su éxito como político. Y es que Chávez no goza del típico carisma de un presidente como puede ser el de Obama, o Fidel, o el que tuvo Evita, o Kennedy en su tiempo, por nombrar a algunos, el carisma de Chávez es coloquial, probablemente el más coloquial de la historia venezolana y es que él se muestra (y en el fondo creo que lo es) como uno más de los venezolanos haciendo énfasis en nuestras características más resaltantes como sociedad; el buen humor, la burla, el cuento del pueblo, la partida de beisbol, el Cristo y la Virgen, la barriga, el “mira chica” y hasta las mismas características físicas representan la idiosincrasia del venezolano. Este tipo de carisma, tan cercano, tan de familia, crea un vinculo de tipo afectivo con el pueblo muy difícil de romper.
El cuarto elemento que pienso destacar es el del discurso, como ya dije antes, junto con el carisma uno de los más importantes de su personalidad, porque Chávez además de ser un líder carismático tiene un discurso que compromete de forma afectiva e ideológica su política con las clases sociales menos favorecidas, inmensa mayoría de los venezolanos (aunque muchos no lo quieran ver). Chávez con su ideología socialista promulga un decreto de lucha contra las clases sociales más altas en una suerte de “Robin Hood”, utiliza las expropiaciones y nacionalizaciones como victorias en la lucha contra la pobreza y la exclusión. Además culpa al capitalismo y a las grandes potencias de nuestras miserias y se compromete a luchar a muerte como un soldado por el beneficio del pueblo en contra del sistema que nos oprime, todo ello acompañado con un fuerte gasto público orientado hacia los sectores más populares con la idea de generar una importante inclusión social y política de esa población que suele ser incondicional en términos de apoyo al presidente.
Otro elemento a destacar y que va de la mano con los dos anteriores y que desde mi perspectiva cataliza todo el perfil político de Chávez es el aspecto publicitario, porque además de ser carismático y con un discurso atractivo, es el protagonista número uno de los medios de comunicación del país, comenzando por las cadenas presidenciales y la presencia de publicidad política en la gran cantidad de canales, radios y periódicos que tiene actualmente el estado. Aunado a ellos están también las marchas, las franelas rojas, las vallas y todas las alcaldías, gobernaciones, ministerios y demás dependencias del estado que exhiben publicidad a favor del presidente, en síntesis, no solo es simpático y de buenos sentimientos sino que está presente en cada día de nuestras vidas, bien sea en la televisión, en el periódico que leemos o en el ir y venir diario donde por seguro nos encontraremos un elemento publicitario aluciente al presidente o su proyecto.
Y ya por último (y no por ello menos importante) Chávez cuenta dentro de su personalidad política con una increíble capacidad de adaptación, él puede sonar intransigente, duro, con ideas fijas y que está llevando el país en una sola dirección y sin titubear, pero la verdad es que en los momentos clave ha sabido recular, reinventarse y adaptarse de manera brillante al ambiente político, como bien dice Petkoff en su libro, “mimetizarse con el entorno”, esta capacidad innata, poco reconocida y valorada por sus detractores le ha permitido salir a flote en los momentos más complicados de su mandato, sino basta recordar a ese Chávez reflexivo con el Cristo en la mano luego de los eventos de abril del 2002, o ese Chávez vigoroso lleno de rabia a sus opositores y amor a sus seguidores que apareció luego de la victoria electoral del diciembre de 2006. Chávez ha sido muchas personas al mismo tiempo y ha sabido cuando bajar la guardia y cuando atacar, cuando radicalizar su proceso y cuando dar un paso atrás, obtener siempre una victoria pese a sus resultados y manejar de manera brillante el tono de su discurso dependiendo del clima político. Esta característica ha vuelto inoperante a la oposición que siempre ha aquejado de no tener liderazgo y un discurso basado en un choque frontal contra Chávez que este, cuando le conviene se ha adaptado y dejado sin validez el argumento de sus detractores.
En conclusión, la suma de todos estos elementos de su personalidad hacen de Chávez un gran político y líder, aquel que ha sido capaz que conducir toda la política nacional por más de 12 años, aquel que ha sido infravalorado por la oposición política y que le ha traído como resultado 4 enormes derrotas en contiendas electorales cuando se ha votado al cargo de presidente, aquel líder que ha despertado sentimientos de entrega, dedicación, cariño, amor y lealtad incondicional a cierto grupo de la población y que pase lo que pase seguirán con él.
El éxito o fracaso de su gestión gubernamental es harina de otro costal, pero todos al día de hoy debemos reconocer que Hugo Chávez, el Teniente Coronel salido de Sabaneta es la figura política más importante de nuestra última década y detrás de ese nombre se esconde sin duda, un gran genio político.




